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viernes, 28 de enero de 2011

Juan Gómez-Jurado: «La piratería no existe»

Juan Gómez Jurado TodosConAlex big 294x420 Juan Gómez Jurado: «La piratería no existe»
Soy creador. Escribo novelas, y este –junto al periodismo- es mi único modo de vida. Mis dedos presionan medio millón de veces las teclas de este Mac, y como resultado se produce un archivo de texto que, una vez editado y corregido, se convierte en un libro que se traduce a decenas de idiomas. Mi familia y la hipoteca de mi casa dependen de mis derechos de autor. Según muchos medios de comunicación, y según muchos talibanes del todo gratis, eso me alinearía instantáneamente en las filas de los que defienden ese horror legislativofalazinútil conocido como Ley Sinde, que se va a aprobar contra la voluntad de cientos de miles de ciudadanos.
Eso es mentira, y gorda.
Es una más de las que llevan apareciendo en los medios durante años, especialmente durante los últimos meses. Dicen que los españoles son piratas, que va en nuestra idiosincrasia, esa famosa picaresca tan tópica y desacertada como pintarnos a todos con el traje de luces y la paellera debajo del brazo.
Para empezar, es falso que España sea el país más pirata del mundo. De hecho en software, por ejemplo, ocupamos el puesto 79, según una encuesta de la BSA, y en cuanto al resto, los estudios de la International Intellectual Property Alliance achacan un nivel de “piratería” del 20%. ¿Cómo se conjuga eso con que haya que pagar el canon en el 100% de los casos?

Tampoco es real que la piratería esté matando el cine, cuya recaudación ha crecido a buen ritmo en los últimos diez años, al igual que el resto de contenidos.  También es falso que yo tenga derecho a vivir de mi obra. Lo que tengo derecho es a intentarlo.
Sí, es cierto que las nuevas tecnologías hacen desaparecer el modelo de negocio basado en soportes físicos cerrados, lo cual es normal -también desaparecieron los fabricantes de carretas cuando Karl Benz inventó el automóvil-. No, no es cierto que las páginas de descargas tengan la culpa. ¿Acaso no es patente la incoherencia que existe por parte de la industria entre acusar a las páginas de descargas de “forrarse” y no intentar hacer lo mismo?
No defiendo las páginas de descargas, pues aunque sean legales no es justo que haya quien se aproveche del trabajo ajeno. Pero no son ellas la causa de todos los males, ni mucho menos quienes las usan ladrones y proxenetas, tal y como les llaman algunos -exiliados en Miami por causas fiscales-. Por cierto, para ellos el recordatorio de que para exigir al gobierno habría que empezar por pagar impuestos aquí como hacemos los demás.
El mayor problema que existe en el mercado en español es la ausencia de flexibilidad, de ganas de crecer y de adaptarse. En una palabra, y tal como Amador Fdez-Savater percibió en su cena con la ministra, sobreabundancia de miedo. Miedo a perder el status quo, la cadena alimenticia ante un cambio de paradigma. Y sin embargo tenemos ejemplos a nuestro alrededor de que si damos un paso adelante ocurrirá justo lo contrario.
Miremos a Estados Unidos, donde se han creado tres modelos de negocio impecables y de éxito abrumador. KindleiTunesNetflix. El primero es una librería virtual que vende 775.000 títulos con precios en torno a los 7 euros para las novedades, mucho más baratos e incluso gratis para los libros de fondo de catálogo. Los libros se descargan en 30” con un solo clic en el propio dispositivo, que incluye 3G gratis. El segundo –único que opera en España- es, desde hace diez años, la referencia indiscutible en la música, habiendo vendido más de 10 mil millones de canciones. Y el tercero es un videoclub virtual con tarifa plana por 6 euros al mes. Para muestra de su éxito, baste decir que los mandos a distancia de los televisores que se venden en EEUU llevan desde 2011 un botón para acceder a Netflix de serie.
¿Qué tienen en común estos servicios? Lo más importante de todo es su sencillez. Una vez registrado en el servicio, no hay que hacer nada más. Los cobros se realizan por tarjeta de crédito, con total comodidad. Las descargas son instantáneas, y la calidad está garantizada. Las películas se ven en streaming, y están siempre disponibles. Los libros están editados por casas de primer nivel. La música no lleva protección anti copia, o DRM.
A esto hay asociado un factor precio, muy importante. Conscientes de que en la era digital la competencia es mucho más dura, los norteamericanos han buscado a la perfección el “sweet spot”, ese lugar donde interseccionan las ganas del consumidor de poseer algo rápido cuanto antes sin molestarse en buscarlo por Internet y obtenerlo con mala calidad, y la resistencia a soltar la pasta. En otras palabras, un precio justo. O sea, lo opuesto a lo que plataformas como Libranda –cuyo único objetivo, como señala Juan José Millás, parece ser no vender libros- están haciendo.
De nuevo, el miedo. DRM y precios altos. Que mis distribuidores no se enfaden. Que mi cuenta de resultados no se resienta. Que la gente haga lo que yo digo porque cierro los ojos muy fuerte y lo deseo mucho. Y si los consumidores tienen otras ideas… Que el gobierno proteja mis derechos inalienables, contra viento y marea.
En lugar de crear modelos de negocio funcionales, nos dedicamos a blindar el status quo con leyes absurdas, e insultar a nuestros mejores clientes. Llamarles piratas, sinvergüenzas y ladrones. ¿Quién creen ustedes que invierte 200 euros en un lector de ebooks, alguien que no lee? Al contrario, alguien que gasta tanto al año en libros que sabe que le acabará compensando la inversión. Y si no es capaz de encontrar contenidos interesantes de pago, los conseguirá por otras vías, con lo que de no conquistar a esta persona habremos perdido de un plumazo a un consumidor clave. Lo mismo sucede con los aficionados al cine y a la música, que llevan años haciéndolo así.
El mayor reto que tiene que superar la industria cultural en nuestro país es vencer el miedo y comprender que los piratas no existen. Tan sólo personas que quieren consumir cultura y que por desgracia hoy en día no encuentran alternativas razonables. Y a lo gratis sólo puede ganarle lo sencillo. Desde luego no leyes mordaza, retrógradas, que sirven tan sólo a los intereses de unos pocos.
Por último, una reflexión como creador. Nadie llega a crear nada que merezca la pena sin haberse empapado de los que soñaron antes que él. Alejandro Sanz, en ese barrio obrero de Moratalaz que nos vio nacer a Penélope Cruz, a él y a mí, tuvo que copiarse muchas casetes en su adolescencia, igual que yo me sentaba en un rincón en la FNAC de Callao los sábados por la mañana y leía por la cara decenas de novelas que me han ayudado a ser el escritor que soy.  Vivimos el advenimiento de un cambio de modelo que está dando como resultado la era más luminosa de la humanidad, y ahora mismo hay centenares de adolescentes en nuestras calles que llevan dentro de si el potencial para ser los cantantes, los escritores y directores del mañana. Ellos también están descargando. No paréis nunca de hacerlo, ni de soñar. Y a quienes soñamos primero, os digo: dejad de tener miedo y abrazad el futuro de una vez por todas.

5 propuestas para el crecimiento digital

1. Creadores, abrid los ojos. Aprendamos nuestros derechos y las opciones disponibles para monetizar nuestro esfuerzo, que no son siempre las tradicionales. Internet es, ante todo, nuestro mayor portal de exposición, y el mayor mercado del mundo. Y aquellos que navegan por él no son ladrones, sino personas como nosotros, tan dignas como nosotros aunque su trabajo brille menos que el nuestro.
  1. Ejecutivos de la industria, estudiad los modelos que funcionan. No infravaloréis a vuestro público. No deis cosas por supuestas. La España de pandereta ya no existe. Vuestra nueva audiencia es el ciudadano digital, y este no tiene el toro encima de la tele, entre otras cosas por que es extraplana, ya no cabe. Buscad economías de escala, mejor vender cien mil copias a un euro que mil copias a diez. Y por encima de todo, no compliquéis las cosas intentando que no copien. Lo harán igual, pero si es difícil lo que no harán será comprar.
  2. Consumidores, tened presente que copiar no es robar, pero también que hay alguien detrás de los productos que nos hacen felices. Hay un escritor detrás de los libros, y todo un elenco detrás de una película. Si es posible y hay una alternativa sencilla a un precio razonable, cómprala. Mientras lo permita tu economía, opta por lo original. Y por favor, no digas que una película o un libro son caros para luego bajar al bar y tomarte tres mojitos a 5 euros cada uno.
  3. Políticos, cread programas para ayudar a los autores a monetizar sus contenidos. Incentivad la creación de modelos de negocio novedosos. Luchad contra el IVA del 18% en las descargas, contra leyes como el precio único. Reformad la ley de la Propiedad Intelectual desde cero. Abolid el canon digital.
  4. Para todos, no insultemos. Intentemos ponernos en el lugar del otro, pues en la actual tesitura todos tienen parte de razón. Y sobre todo, escuchemos, debatamos y reflexionemos. Que no nos cuelen más mentiras y gordas.
Juan Gómez-Jurado (Madrid, 1977) es periodista y escritor. Pasó por las redacciones de Canal +, ABC, Cadena SER y la Cadena Cope. El éxito internacional de sus novelas (Espía de Dios, Contrato con Dios y El Emblema del Traidor), traducidas a más de cuarenta idiomas, le han llevado a centrarse en su carrera como narrador. Hollywood prepara ya la adaptación de su segunda novela. Puedes seguirlo en Twitter.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Sensibilizate: tú también necesitas una red neutral



Si paramos un momento toda nuestra actividad dentro de Internet y detenidamente pensamos cada servicio que usamos nos daremos cuenta de que muchos de ellos han logrado existir gracias a que hay una neutralidad en la red. A que nadie controla por encima de otros lo que puede haber y lo que no puede haber, siempre hablando dentro de una legalidad vigente que podemos tener de igual manera en nuestras calles. Una Internet neutral es necesaria, para todos de forma global y para cada persona de forma individual.
Hagamos esa reflexión con una de las marcas más reconocibles de Internet: Google. Un día, dos jóvenes tienen una idea y se ponen a trabajar en ella, desde el lugar que sea logran publicar en la red de redes ese servicio, que acaba siendo un éxito, convirtiéndose en el buscador más usado y no solo eso, sino que tienen otros puñado de servicios que son usados a diario por millones de persona en todo el mundo. La realidad es que esa gran corporación en la que se ha convertido Google hace unos años tan sólo era una idea que crecía y eso es algo que ha sucedido con miles de servicios que tenemos disponibles en Internet.

Quizá si la neutralidad de la red que había por entonces y que actualmente luchamos entre todos por mantener, Google no habría sido lo que es hoy. De hecho, si esa neutralidad no existiese, Internet tal y como lo conocemos actualmente sería completamente diferente. Probablemente si hubiera alguien que decidiría que puede haber en Internet, a lo que se puede acceder y a lo que no, quizá yo no podría estar escribiendo este texto y tú leyéndolo. Hacer especulaciones de lo que podría haber pasado es muy complicado ya que son muchas las posibilidades que pueden darse, pero yo me imagino que si las operadoras tuvieran libertad crearían algo como esto y creo que dentro de ese escenario, muchas de las cosas que podemos encontrar en Internet hoy en día no serían posibles.


Hay grupos de poder y lobbys que no les gusta cómo es Internet actualmente, porque entre otras cosas se permite una difusión de la cultura más amplia, también da la posibilidad a los receptores de información poder convertirse en emisores, entre otras tantas razones. Esas personas, simplemente no entienden lo que es Internet o no quieren entenderlo porque no les interesa. Internet como herramienta, te da a ti muchos poderes: el de comunicarte con otras personas, crear nuevos grupos de amistad conociendo gente nueva, aprender un montón de cosas buenas que hay en la autopista de la información y sobre todo, poder quejarte de lo que no te gusta y hacer valer tus derechos. Tú mismo en cinco minutos puedes crear un blog donde puedes criticar lo que hacen los políticos de tu país o simplemente crear una página web de tu deporte favorito, de una raza canina o de la lucha contra una enfermedad.
Por todo esto para ti y para todos, una Internet neutral es muy necesaria. Porque sin ella organizaciones como WikiLeaks no podrían difundir de la manera que lo están haciendo unos documentos filtrados. Probablemente esos documentos llegasen a sus manos, pero si el Gobierno de Estados Unidos controlase lo que hay en Internet (por poner un ejemplo) no se convertirían en documentos que tú puedes ir y descargarlos cuando quieras para ver cómo se mueve realmente los gobiernos.


Algunos quieren disfrazar la pérdida de valor de la neutralidad en la red en priorización de determinados servicios en situaciones de emergencia o en situaciones de escasez lo obligue, tales como las palabras de la senadora Miriam Andrés, cuando lo que realmente puede pasar es que tu o yo como usuario nos veamos obligados a usar determinado buscador o entrar a determinado servicio de streaming porque la operadora con la que tienes la conexión a Internet ha llegado a un acuerdo con esos servicios en lugar de los de la competencia. Eso es ni más ni menos que cortar tu poder de decisión y de libertad de elegir qué quieres usar en Internet, ¿esto no es suficiente motivo para luchar por tener una red neutral?
Yo creo que son suficientes razones para que todos luchemos por tener una red neutral, hagamos ver a los políticos que gobiernan nuestros países que es importante para todos y que no solo la mantengan si no que luchen por proteger la neutralidad en la red tal y como se ha hecho en Chile. Si estás a favor de una red neutral y quieres poner tu granito de arena no dejes que caiga en saco vacío y compártelo con tus conocidos. Te invito a enviar el Manifiesto por una Red Neutral que hemos publicado esta mañana por correo electrónico, por Twitter o por Facebook con el hashtag #redneutral.


jueves, 3 de junio de 2010

Diputado mexicano quiere crear impuesto especial para medios de almacenamiento. #canonmx

Diputado mexicano quiere crear impuesto especial para medios de almacenamiento. #canonmx

Quienes utilicen Twitter, probablemente para este momento seguramente están enterados del tema más reciente, #canonmx, que gira en torno de la propuesta [PDF] del diputado del PRI porara el Distrito Federal Armando Jesús Báez Pinal, curul M-490, para someter a consideración la iniciativa con proyecto de Decreto para reformar la Ley Federal de Derecho de Autor de México.

A grades rasgos, la propuesta consiste en crear un impuesto, denominado hasta ahora como Licencia para la copia privada, aplicado a todos los medios de almacenamiento, como unidades USB, discos CD y DVD vírgenes y discos duros, similar al tristemente célebre Canon Digital de España.

El diputado Báez hace énfasis en que el artículo 133 de la Constitución Poítica de los Estados Unidos Mexicanos establece que los Tratados Internacionales celebrados por el Presidente de los República, con aprobación del Senado, serán la Ley Suprema de toda la Unión, es decir, que de manera jerárquica, estas leyes estarán por encima de las leyes Federales y locales de la República. Y con este fundamento menciona que México es miembro de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, con la cual se han suscrito 19 tratados.

La ley vigente hasta ahora nos da el derecho de realizar una copia privada para uso personal y sin fines de lucro, excluyendo a todas las personas morales salvo instituciones educativas, de investigación o dedicadas a actividades distintas a las mercantiles.

Báez urge a corregir el artículo 148, fracción IV, de la Ley de Derecho de Autor, misma que permite a las personas realizar una única reproducción de un solo ejemplar de una obra literaria o artística para uso persona, privado y sin fines de lucro. Es decir, si compraste una película en DVD o Blue-ray, la ley nos ampara para poder realizar una copia de respaldo para uso personal, privado y sin fines de lucro.

Báez afirma que siendo que los autores de obras son incapaces de poder vigilar a quien copia una obra para que solo se haga una y se le de solo el uso que permite la ley, se debe establecer una compensación remunerativa para los autores.

Báez propone que se imponga la obligación del pago de una licencia a los fabricantes o importadores, distribuidores, mayoristas y comercializadores al público de medios de almacenamiento o cualquier dispositivo que permita almacenar datos.

En otras palabras, Báez está asumiendo que el 100% de los mexicanos somos delincuentes y debemos compensar a la mediocre industria de la música y del entretenimiento por las bajas ventas de los artistas mediocres, artistas de plástico y malas películas que fracasan comercialmente.

Otra forma de verlo es que la industria del entretenimiento quiere una tajada del negocio de los auténticos piratas (ejemplo: los que venden películas afuera de las estaciones del metro y dentro de los vagones del metro), y la única forma de lograrlo es imponiendo un impuesto a toda la población que directamente haga que quienes se dediquen a la piratería paguen una compensación, y que también les haga ganar dinero por las copias privadas legítimas.

En resumen: Báez asume que el 100% de mexicanos bajamos películas y música de Internet y que dañan a los propietarios de derechos de autor, y por tanto el 1005 de los mexicanos debe pagar un impuesto para compensar a los artistas, por más mediocres o malos que sean.

Quien tenga interés en conocer más al respecto, recomienda lea con detenimiento el documento correspondiente a la Gaceta parlamentaria, número 2997-X11, del martes 27 de abril de 2010, disponible en formato PDF en el siguiente enlace.

http://gaceta.diputados.gob.mx/Gaceta/61/2010/abr/20100427-XI.pdf

Quien quiera manifestar su descontento al mencionado diputado, puede hacerlo enviando mensajes de correo electrónico a la cuenta armando.baez@congreso.gob.mx. Tiene su sitio de Intente en www.armandobaez.com, y puede ser contactado a través de Twitter como @armandobaezp.

¿Estarías dispuesto a pagar un impuesto para compensar los fracasos de ventas de los discos de artistas como Lorena Herrera o Isabel Madow? ¿Estarías dispuesto a pagar un impuesto para compensar los fracasos de ventas de los discos DVD de películas como 'La Pulquería' (I, II, II y etc.), 'El diablo anda entre ficheras', 'Zapatos Viejos', 'Una papa sin catsup', 'Lola la trailera', 'Vacaciones del terror' (I, II y II)? ¿¿Estarías dispuesto a pagar un impuesto para compensar los fracasos en taquilla y ventas en DVD de películas como 'Niñas mal', 'Así del precipicio', 'Zurdo', 'La mujer de mi hermano', 'La habitación azul', 'Voces inocentes', 'Ladies Night', 'Fuera del cielo', 'Cansada de besar sapos', etc.?

miércoles, 24 de marzo de 2010

¿Sabes que hacer si te visita la BSA?

¿Sabes que hacer si te visita la BSA?

La situación económica del país ha obligado a muchas empresas a buscar alternativas más accesibles para satisfacer sus necesidades tecnológicas. Específicamente en el área de software los costos que tiene que pagar una PyMe promedio se han incrementado de forma dramática. El uso de software propietario sin el debido pago de la licencia correspondiente constituye una puerta falsa hacia la satisfacción de las necesidades empresariales. La BSA se encarga de proteger los intereses de un consorcio de empresas fabricantes de software. ¿Sabes que hacer si te visitan?

La BSA es una organización que se dedica a proteger los intereses de diferentes empresas fabricantes de software entre las que se encuentran Microsoft, Apple, Autodesk, Adobe, Aveva, AVG, CISCO, Dell, Hewlett Packard, IBM, SAP y Symntec, entre otras. ¿Cómo lo hacen? de varias formas: Cursos de capacitación, talleres, invitaciones a regularizarse, visitas de inspección y procedimientos de infracción ante el IMPI y en algunos casos denuncias ante la PGR.

Al igual que con SOMEXFON, es importante desmentir algunos mitos que se han creado alrededor de la forma en que actúa la BSA. Comencemos.

Mito 1.-La BSA es una autoridad.

Falso. La BSA NO es una autoridad. Como le mencioné, es una organización que agrupa a varias empresas fabricantes de software pero, contrario a lo que les gusta hacer creer a la gente, ellos no son ninguna autoridad.

Mito 2.- La BSA me puede multar.

Falso. La BSA, al NO ser autoridad, no te puede sancionar de ninguna forma. Eso no quiere decir que no puedan intentar alguna acción en tu contra si efectivamente se demuestra que estás cometiendo alguna infracción o delito en contra de sus representados.

Mito 3.- La BSA puede entrar a mi negocio, inspeccionar mis máquinas y clausurarme o confiscar mis equipos.

Falso. La única forma en que pueden entrar a tu oficina es con una orden judicial en donde se exprese con toda precisión el lugar que ha de catearse y los objetos que se buscan.

Mito 4.- La BSA me puede pedir informes sobre las licencias del software de mi empresa.

Falso. Sentirte obligado a proporcionar información sobre las licencias del software de tu empresa a la BSA es tanto como sentirte obligado a entregarle información de tu contabilidad a cualquier persona que se le ocurra pedirte dicha información. De hecho, el solicitar información con tono “obligatorio” es una táctica común que utiliza la BSA para construir su caso en contra de tu empresa. Por ejemplo, utilizan los diferentes canales como los programas de actualización de software de diferentes empresas para solicitar información como la razón social de tu empresa, de las empresas filiales en su caso, tamaño de la empresa, número de computadoras, programas que se utilizan, versiones, etc. luego, esa información la utilizan para que el inspector del IMPI vaya a tu empresa con una orden de visita de inspección y continuar recabando datos que luego podrán utilizar en tu contra. Así que cuidado con la información que proporcionas en este rubro y sobre todo fíjate a quién y porqué se la estás proporcionando. A veces quien se presenta como tu “amigo” que quiere apoyarte para estar al día en tecnología es, en verdad, el enemigo que está viendo como obtiene tu información.

¿Qué hacer en caso de que se presente en tu oficina un representante de la BSA?

  1. Solicitarle que se identifique.
  2. Corroborar con la BSA que efectivamente sea una persona acreditada por dicha organización.
  3. Solicitar que exhiba su poder en original o copia certificada. OJO en este poder debe de otorgar facultades cada una de las empresas fabricantes de software para que sea válido. Empresa que no otorgue el poder, es empresa que no está representada. Así, si nos presentan un poder otorgado por una sola empresa, entonces las demás no estarán representadas.
  4. Solicitar el catálogo de todas y cada una de las obras cuya titularidad corresponde a las empresas que integran la BSA para verificar de que programas estamos hablando.
  5. Si no cuenta con una orden judicial, dar las gracias y no proporcionar mayor información.
  6. Si el requerimiento se hace por escrito expedido por la BSA o algún despacho de abogados, está en ti valorar si proporcionas o no la información, sin embargo, si no es un requerimiento judicial, NO estás obligado a proporcionar ninguna información aunque te la soliciten por escrito y te digan que tienes 5 días para responder o te caerá la maldición de Kalimán si no respondes.

Existen alternativas, no necesariamente gratuitas, muy confiables y de bajo costo que pueden ayudar a tu empresa a optimizar recursos, incrementar productividad y vivir en la legalidad. Un ejemplo de esto es el software libre.

En el universo de productos que ofrece la industria de software libre encontramos soluciones para casi todas las necesidades que se satisfacen también por medio de software propietario (como por ejemplo Windows, etc.). Así, existen sistemas operativos como Linux, FreeBSD, OpenSolaris, NetBSD, etc., que ofrecen una gran estabilidad, ligereza y desempeño. En la mayoría de los casos muy superior al de su contraparte propietaria. De igual forma, soluciones como Open Office, Gimp, Blender, VLC etc., son excelentes alternativas de software libre y gratuito que pueden ayudarte a abatir costos y estar seguro de que estás en terreno legal al utilizar dicho software.

Di no a la piratería. Utiliza software libre.

Son las Leyes de Mercado. Asesórese con su abogado.